Fluye desde siempre y para siempre. Nos atraviesa con oleadas de distintos colores, temperaturas y olores.
Es como el agua, si tratamos de aferrarlo en el puño, se nos escapa. Si abrimos la mano y nuestra palma mira al cielo, se posa ahí.
No sabemos cuándo se evaporará. O quizás se convierta en parte de nosotros, y pase a través de nuestra palma abierta. O quizás no importa si se evapora, porque sigue siendo aunque en otro estado.
No sabemos.
Pero podemos atrevernos a sentir lo que somos.
Advertisement













8/01/11 at 2:12 pm
Si sabemos; nos atrevemos solos cuando nos sentimos limpios jajaja.
Me encantas Mari.
8/01/11 at 2:17 pm
Es cierto, nos atrevemos cuando nos sentimos limpios.
Es bueno encantar? Tengo mis dudas. Espero que el encanto te haga bien, te sirva.
8/01/11 at 2:48 pm
No sé si es bueno encantar, me lo dirás tú que eres encantadora. Sentirse encantado es bonito, debe hacer bien.
8/01/11 at 2:50 pm
Si se siente bonito, está bien. =)
24/01/11 at 12:00 am
28/01/11 at 12:36 am
Y qué bueno que fluímos.
6/02/11 at 12:48 pm
Sólo podemos sentirlo cuando nos vaciamos de todo lo que creemos que somos o que deberíamos ser…
Pero es bien complicado llegar a tal estado de “limpieza” interior.
Besos, amiga de luz.
15/04/11 at 6:47 am
Una vez, siendo niño, se posó una mariposa en la palma de mi mano. Me quedé maravillado…
17/07/11 at 10:28 am
Salomé, por eso vine a pasar un plumero, hace rato que tenía esto quieto, jeje. De acuerdo con vos, por cierto. Besos.
Yayo, qué momento precioso contás. Gracias! Besos