Posteado por: Maricarmen | Junio 27, 2008

Bailarina exótica mutando

imagen: femenine spirit mandala

- Pesqué, pesqué! Es un pez, está vivo, no es un pescado – canta sin cantar, canta sin música, pero es una canción, claro.

- ¿Es un atún? – se escucha una voz que no se sabe bien de dónde sale. Todavía.

- No, es bonita. Es una bailarina exótica – ella mira hacia el cielo. Ahí está, bajando.

- ¿Una cuála? – se carcajea, por ganas de reirse, nomás, mientras aterriza, o sea se posa sobre la tierra y la convierte en eso: tierriza.

- Una bai – la – ri – na e – xó – ti – ca! Bailarina exótica. Esas que bailan así: uá uá uá – se mueve al compás del sonido uá uá.

- ¿La encontraste bailando? – se sonríe con sin dientes, cara de haber nacido hace mucho mucho muchísimo.

- No. No sé si baila – ella sigue haciendo sus movimientos uá uá uá mientras va dando vueltas alrededor de un árbol. Ah, no es un árbol, es el lince, tiene pelitos en las orejas, sí señor. Pero en la punta de las orejas, como los linces. Bueno, ustedes ya saben eso. O no, pero igual los tiene, los pelitos.

- ¿Una bailarina exótica que no baila? – la sonrisa se llena de dientecitos pequeños, recién nacidos.

- Claro. Se llama Salomé. ¿Qué va a ser, si no es una bailarina exótica, con ese nombre? – ella gira mirando al cielo, y en el cielo aparece un sol rojo que se mueve como el viento, y da vueltas sobre sí mismo, y habla. El extraño sol, habla. Ella sólo baila uá uá uá.

- Uff. Muchas cosas. Las que quiera… – el lince está raro.

- Ah, sí, es cierto. No le pregunté. Bueno, ella tiene nombre de bailarina exótica, pero no sé bien de qué vive. Pero es igual, puede vivir de hacer de jardinera con ese nombre. ¡O de revendedora de sueños! O de enlazadora de ideas. O de articuladora de pedacitos de géneros de colores. O de sembradora de trigo. ¡O de ser humano!

- Entonces no le preguntaste ni te dijo cuál es su trabajo.

- Ah, sí, de eso sí hablamos, mucho mucho. Su trabajo es ser cada día más linda. Más mejor. Más sana. Más feliz. Bah, es el trabajo de todos. ¿O no es para eso que venimos al mundo, acaso?

- ¡Sin duda! – El lince se convierte lentamente en ser humano, no conserva los pelitos de las orejas, pero… qué es eso… algo curioso en una oreja… (Ella era ella, y sigue siéndolo, por cierto)

- Tenés algo raro en una oreja. ¿Para qué será?

- ¿Para escuchar mejor, posiblemente?

-¿Para escuchar mejor la canción de uá uá uá? – ella sigue bailando.

- Ahora mismo escucho una canción que dice op op op… ¿no es curioso?

- Es curioso. Y no es curioso. Es la canción de Salomé bonita, que canta así: op op op para mantener a raya las ideas que no le sirven, mientras se las va sacando de encima toditas para alivianar y que su luz salga más libre.

- Bonita, esa es la especie de pez que es, entonces…

- Me parece. Y es un pez que sabe pescar.

- De esos hay pocos.

- Había pocos, cada vez hay más. Y como pescan mucho se reproducen.

- ¿Cómo es eso?

- Les gusta dar, y darse. Entonces se dan todo lo más que pueden. Y así crecen. Porque lo que dan, se lo dan a sí mismo. Y son mejores peces. Pero también esparcen el dar. Y hay más peces dando y dándose.

- Entonces, cuánto pez…

- Si esto es como el mar…

- Sip. Aunque eso de empezar por las espinas, es doloroso. Para convertirse en pez, digo, empezar por las espinas.

- Habrá otras formas, ya las iremos descubriendo. En este mar hay de todo, y muchas esquinas por descubrir.

- Si.

- Si.

Suena Fito y los Fitipaldis, que no cantan uá uá uá pero qué bien se escucha, “Acabo de llegar”


Respuestas

  1. De dar amor, de eso vive Salomé; y cuanto más amor da más crece. Y baila sin parar, sin mover los pies del suelo: baila con su cabeza, que gira y gira sin parar. ¡Op, op, op!, deja de bailar Salomé, que te mareas… ¡Qué hermosa canción! Op, op, op; no te alegres tanto, Salomé, que alegrarse mucho tampoco es bueno… Op, op, op… ¡Mira que ir a encontrar un pez tan grande y tan hermoso!; después de tanto tiempo de comerse a sí misma para seguir viviendo, Salomé tiene pescado para saborear.
    ¿Qué te voy a contar, si acabo de llegar?, mejor me cuentas tú, que conoces más esquinas…
    ¡Empezar por las espinas”!; sí, es doloroso, pero compensa. Cuando conoces tan bien tus espinas sabes mejor proteger aquellas que más pinchan; las recubres de carne rosada, con mimo, con amor… Donde más pinchas, más carnecita depositas, que no queremos ir por la vida haciendo pupitas.
    Me voy bailando al son de Fito y los Fitipaldis; op, op, op, abro y cierro la boca como merluza…; en un op va un besote grande para Ezeiza, op, y otro para el resto del mundo…

    Si, eh? Salomé vive de dar amor. Y también se está dando amor a sí misma, qué bonito es eso. Y ná, está bien alegrarse mucho, ¿por qué no? La alegría también abunda, no se termina nunca.
    No te creas, che, capaz que vos conocés más esquinas que yo. No sé si conozco alguna. Me parece que no conozco. ¿Habrá esquinas? Quién sabe…
    Qué lindo eso de recubrir con carne rosadita las espinas. Que sí, son útiles, pero no es cuestión de andar pinchando gente con ellas, o a nosotros mismos, jeje…
    Yo ahora bailo al son de Celeste Carballo (una argentinita linda) y dejo besos grandes para Salomé, cruzando el charco.

  2. Debe ser una sirena q con su canto embriagador, hace encallar la nave de la vida, valla a saber uno en q arrecife de este océano cósmico, para vivir eternamente enamorado de la vida.

    Saludos.

    Bernardo.

    Es una sirena, me la encontré cantando. Había encallado ella misma, un poco mareada con su propio canto, tal vez. Pero ya está fluyendo nuevamente y enamorándose de la vida y esparciendo ese amor.
    Saludetes, Bernardo.

  3. Mari!!Los Amig@s se merecen lo mejor, por eso en esta oportunidad, para rendir homenaje a la Amistad, el premio es “doble”. Nada mejor que festejarlo en MI COCINA Te espero!!
    BeT

    BeT, vi tu premio doble. Muchas gracias, pisiosa. =) Te conozco desde hace poco, y nos conocemos “poco”, sin embargo compartimos mucho y tenemos mucho en común. Aunque no hayamos hablado de eso que tenemos en común.
    Y bue, me emocionaron tus regalos, gracias!
    Voy a ver cómo hago para “pasar” los regalos a gente que quiero, cosa que nunca hice (por no seguir cadenas)
    Besuchis!

  4. Qué grande Fito y los Fiti…jeje yo los conocí cuando fui a ver a Calamaro…:)
    Un besote cochinaceo de niños cochinetes!!

    Ay, Luz, qué lindo haberlos visto en vivo y en directo! Sí, me gustan mucho las canciones de estos pibes… Besos cochináceos (pero limpitos!)


Dejar una respuesta

Su respuesta:

Categorías