
- Tenés unos pelos en unas orejas. Parecés un lince…
- Es que así veo mejor. Y también me desextingo.
- ¿Desextingo?
- Los linces están en peligro de extinción, dicen.
- No les creo. Últimamente no creo lo que dicen aunque sean muchos o todos los que lo dicen. Me callo, porque si digo todo lo que no les creo o lo que creo…
- ¿Qué pasaría, entonces? – Ser con pelos de lince en desextinción carcajea.
- Que pierdo tiempo en ocuparme de lo que creo. Y lo que creo lo creo. O sea, de crear.
- ¿Y eso que parece brillarte por los poros y los ojos, también lo creaste? ¿Qué es?
- Es un diamante. Ese no lo creé yo. Bueno, también, pero no. Es un regalo, es mio mientras sea mío. Y es lo mismo que te está brillando en las puntas de los pelitos, no te hagas el distraído.
- … – salto de lince que marca una sonrisa en el aire, como el gato de Alicia en el País de las Maravillas, casi.
- Y ahora toca compartirlo.
- ¿Cómo vas a hacer para compartirlo?
- De muchas formas que no sé, aunque sé que las sé. Y mientras tanto escribiendo esto que estás leyendo, que es una forma de compartir el regalo con vos.
- ¿Conmigo?
- Con vos, que sos protagonista de este diálogo, que es entre yo y yo misma, pero también con los ojos de todos los colores que están leyendo. Porque si están leyendo esto algo sé, una certeza: a esas personas les está siendo dado un regalo, aunque yo no las conozca, por medio de mí. ¡Besos, a los que leen esto! Que se escapó del estuche que tiene formato de diálogo…

Gracias por el regalo y lo retribuyo. Siempre es lindo compartir un dialogo, por mas que no nos entiendan el que alguien nos presten su oreja para escuchar ayuda, no te presto mi oreja pero si mis ojos par leer este dialogo …
Siempre es lindo saber que alguien responde, así q gracias por pasar por mi blog y dejar tus comentarios.
Besos.
Bernardo.
Bernardo, gracias por confirmarme que recibiste el regalo. Hubo un tiempo en que me costó recibir, valoro poder hacerlo, me alegra que vos también puedas (y más gente, claro) Gracias por compartirte!
Besos
Por: Bernardo el Junio 5, 2008
a las 2:52 pm
No se si la paranoia puede tener un sentido opuesto al patológico; es que cuando te leo siento que confabulas a mi favor.
Un beso.
Sí, hay una paranoia que no es patológica. Se llama causalidad (aunque parece “casualidad”) y es el lenguaje que entiende nuestro mago interior. Alguna vez sentí eso, así que te comprendo. Ojalá pudiera confabular a tu favor, aunque cada uno trabaja para confabular a favor de sí mismo. Y ahora que lo digo… si cada uno confabula para sí… hombre, claro, eso también es a favor de los demás!
Me gusta mucho saberte bien, gracias por dejar comentario!
Un beso, Lector
Por: Lector el Junio 7, 2008
a las 6:02 am