
un fresno de la vereda de mi casa
Cuando las hojas amarillas del árbol caían sobre ella casi podía sentirlas hablar. Y acariciarla.
Antes, pensé, habían sido verdes. Verde es seguramente el color con el que la vida se muestra a sí misma. El amarillo se dice a sí mismo que ya ha transcurrido un tiempo y que todos los jugos que llevaba adentro se muestran en el afuera: amarillos. El verde maduró y dejó visible su luz, destiñendo el azul, que volvió al cielo. Y el blanco, y el azul…
- ¿Por qué puedo escucharte? – le pregunté al árbol interrumpiéndome su pensar.
- Por dos razones. La primera y esencial es que querés escucharme. La segunda es que de mí saliste alguna vez, hace tantísimo tiempo eramos sólo Uno. Y la tercera (siempre hay una tercera) es que estás amarilla.
- Si fui parte de vos ese agujero que tenés también lo tengo – tocó el agujero con sus manos, que ya sé que hacen que todos puedan sentir el toque y todo lo que se siente al tocarlo.
- ¿Te duele mi agujero en vos? – el árbol sintió amor al preguntar eso. Y tristeza.
- Dolió. Siento, todavía a veces, la cicatriz que tironea. ¿Pero es tu agujero o mi agujero? – ella sonrió.
- El que tenés vos es tuyo aunque antes fue mío y el mío está conmigo. A mí también me tironea a veces, pero tampoco me duele.
- ¿Pero por qué tengo yo tu agujero que es mi agujero?
- Podría darte algunas respuestas, pero no sé si alguna es verdadera. Entonces prefiero decirte “no sé”.
- No sé. Pero gracias. Sin él no sería quien soy. Y está bien así, para mí.
Miles de hojas cambiaron de color en ese momento. Que es una forma de sonreír y agradecer el agradecimiento, también.
Ella se tocó el corazón con las manos y lo miró cerrando los ojos.
Creo que sané mi agujero haciendo alquimia. Como todos sanan a sus agujeros, claro. Y debe haber muchas formas de hacerla. Dos, o sea siempre más de dos. Se me ocurre ahora que la hice mirándome y mirándote, y con esas miradas puse luz donde había dudas o agujero. Y creando, claro.
“Sólo el amor”, Silvio Rodríguez (interpretada por León Gieco)
“…
- Podría darte algunas respuestas, pero no sé si alguna es verdadera. Entonces prefiero decirte “no sé”.
- No sé. Pero gracias. Sin él no sería quien soy. Y está bien así, para mí.
…”
Besos! =)
Besos, Ig… =)
Mari, me gusta tu fresno
todavía tiene algunos tintes verdes… Aquí , el mio, ya está pelado y ayer veía como antes de la tormenta las hojas volaban y volaban…
Totalmente desnudo quedó, tal vez para que el agua de la lluvia lo moje, en fin… historias de amor
Besos: BeT
re lindo post y la foto… preciosa
Algunos de los fresnos están amarillísimos, Bet. Cuando vuelan las hojas me pongo muy infantil e insisto en decir que son regalos del cielo que está cayendo para que los juntemos, si queremos.
Árbol totalmente desnudo para que la lluvia lo moje. Precioso, también, y me trae recuerdos.
(si, quedó bien el poste, y la foto ta linda porque la sacó Maca, je)
Besos a vos
te leo y oigo lo que dices y toco lo que ves. y me gusta mucho, Mari, mucho. siento que no entiendo, aunque también siento que eso no importa, no tanto… ¿verdad?
entonces, te abrazo, porque te leoyoigoytocoymegusta
Verdad. No hace falta entender, dicen.
Verás, Jo, me pasa cada vez más que no sé qué comentar en algunos lugares. A veces no entiendo, otras veces sí pero lo único que diría es “qué bonito”… Creo que en el fondo lo que sí importa es la sensación de cariño que uno siente al leer, mirar…
Yo también te abrazo y teleoytambienmegusta. =)
Desde que te conocí y me contaste tu drama personal, he admirado tu sorprendente y acertada capacidad de autocuración.
Un abrazo primaveral multicolor, hoy con olor a flores y a tierra mojada.
Alicia, cuando leí tu comentario dije: madre mía, qué exagerada, “drama”… Pues estoy en estos días pensando en los “dramas” que armamos en nuestras cabezas con cosas muy naturales. O no tan naturales por no habituales. Si, viví dramas. Un par de dramas dolieron mucho, y sufrí, y lo pasé muy mal. Quién no. =)
Sé que no hay mucha gente que se autocure, aunque sí existen (más de los que pensamos, y cada vez hay más, deseo y espero) Es que no nos contaron que somos autocurables, como autolimpiantes los gatos.
Mirá todo lo que me hiciste pensar… jeje
Besos, bellísima, con un frío que no termina de llegar y esos colores otoñales que me encantan…
como seria la vida sin agujeros?…
Puedo suponer, nada más, porque vengo con “agujeros de fábrica”. Supongo, sospecho y deseo que sin agujeros de esos la vida también sería linda. Es que si con agujeros lo es, sin agujeros lo es más. Pero no sé. Y la belleza de la vida es cierta, pero también es opinable.
Besos, Gryka
Hay agujeros imprescindibles, gracias a los cuales hemos llegado a ser quienes somos. Nos dan personalidad, nos hacen únicos. Como los del queso gruyere, vamos… =P
Mi post de hoy va dedicado a ti. Me inspiraste.
Besos, brujita sanadora
Hola, Ali. Creo que si hay agujero es porque es necesario o fue necesario. Creo que nada es casualidad. Creo que la casualidad tiene que ver con planes Divinos (divinos, lindos lindos también) Creo que el queso gruyere está riquísimo. Y los demás quesos también. Me gustan todos los quesos que he probado (y los que probaré)
Cuántas cosas creo! Je.
Qué bonito inspirarte. Qué lindo un post dedicado… =)
Besos, Ali sanando!
Todo es de todos ….. estamos entrelazados en esta telaraña cósmica …. Coda cosa q a uno le sucede también le sucede al otro …. Si tenemos un agujero otro lo tendrá y si curamos el nuestro el otro se curara ….. por eso curemos nos y curaremos al mundo …
Saludos
Bernardo.
Si, somos como motitas entrelazadas por hilos plateados que forman una inmensa telaraña a la que algunos llaman Dios, creo. Y creo (hoy estoy de mucho “creo”) que cada motita contiene en sí toda la telaraña. Por eso todos llevamos todos los agujeros. Y también todas las respuestas para sanarnos.
A curarse de a uno, así se cura el mundo.
Besos, Bernardo.
Bueno Mari… esta vez no pediste nada y se te concede el “PREMIO AL ESFUERZO PERSONAL” jejeje!!
Pasá por AQUÍ a recibirlo… también hay una copita para “brindar” jajaja!!
Besitos…. BeT
La añadidura!
Uf, uf, sí que me esforcé últimamente. Sí que estamos sincronizadas, porque de mi esfuerzo sé sólo yo (no se veía, tampoco fue pa tanto) y acá llegás vos… con el premio. Qué risa! Y los aplausitos de tu blog, insisto, me encantaron, son tan graciosos!
Besos, gracias, y más besos, Bet