Prefería cerrar los ojos y escuchar la voz del árbol, que cantaba. Así, sentada debajo de la sombra, podía tocar su propia sombra y saborearla. Era oscura, y sabía a miel.
- Las personas también tienen agujeros, como los míos, – cantó el árbol – puedo verlas pasar llenas de agujeros. ¿Y sabés qué hacen con ellos? Les ponen un parche. A veces el parche es un adorno muy bonito: un colgante en el cuello, anillos en las manos. Pero son cosas para tapar agujeros. Creen que así el agujero no se ve.
- Y en cambio – ella abrió los ojos – el adorno nos está diciendo exactamente dónde está el agujero.
- Y en lugar de zurcir el agujero, o de tirar lo que es viejo y agujereado y usar algo nuevo, usan eso viejo adornado.
El sol volvió a brillar, se encendió la luz, sola. Mastiqué una hojita del árbol que cayó en mi mano, generosa. Tenía gusto a vida.
- Y también hay adornos que no tapan agujeros. Embellecen lo que es – pensé.
“Cuando seamos del amor”, cantada por Celeste Carballo y Peteco Carabajal


Qué bonita reflexión.
Me encantaría poder salir al jardín y tumbarme a la sombra de un árbol para meditar sobre agujeros y parches. O, como es de noche, sentarme en el banco de la entrada y preguntarle a las estrellas si aún me queda mucho trasto viejo del que deshacerme antes de poder considerarme oficialmente como9 renacida.
Pero debo velar el sueño de mi hija. Shhh… que nadie despierte a mi angelito. Que mientras duermen, crecen. (Y las mamás, descansan).
Besos, poeta/poetisa (táchese lo que no proceda). Se te quiere mucho en esta orilla. Cuídate, que el invierno está a la vuelta de la esquina.
Ali, cuando no puedo tumbarme debajo del árbol para soñar agujeros y luces, cierro los ojos y lo hago adentro de mí. Eso sí, algunas veces me quedo dormida… jejeje…
Besos silenciosos para no despertar a tu bomboncito, amiga hermosa. Gracias por existir.
Por: Ali y Cia el Mayo 19, 2008
a las 6:40 pm